Bodegón Aitzol

<p style="font-size: large;"><strong>Bodegones... con espíritus</strong></p><p>Saben que forman parte de una escenografía,</p><p>mudos testimonios de una vida escondida,</p><p>con la que todavía fantasean.</p><p>Tengo la sensación de que se mueven en silencio, en un callado soñar.</p><p>Recupero sensaciones.</p><p>En mi intimidad, se revela un dialogo, se transforma un espacio.</p><p>El lenguaje sutil de los objetos, que un día tuvieron vida. Sirvieron por y para algo, y ahora adquieren otra realidad; un enlace visual y etereo.</p><p>Otra forma de servir a nuestros siete sentidos,</p><p>a otro corazón sin sentir, con-sentido,</p><p>Carentes de la vida, que de ellos se esperó;</p><p>expuestos a un juego de sombras y luces,</p><p>a tonalidades melancólicas;</p><p>y abandonados a la abstración figurativa.</p><p style="margin-left: 150px; font-style: italic;">Aitzol de Carlos</p>Versos